Cómo fomentar las conexiones sociales
Voy a seguir compartiendo lo que aprendí del podcast de la conversación con Vivek Murthy, Director General de Salud Pública de EE. UU. Mi última publicación del blog hablaba de cómo la soledad es uno de los mayores problemas que enfrenta actualmente nuestra sociedad, y de cómo la conexión social es tan importante para construir nuestra sociedad porque es la base sobre la cual se construye todo lo demás.
Las pequeñas acciones importan
Nos quedamos con la pregunta: "¿Cómo podemos mejorar en la conexión social?" Vivek menciona estos cuatro pasos sencillos que cualquiera podría dar para acercarse a la conexión social.
Dice que una pequeña inversión rinde mucho porque resulta que los seres humanos estamos programados para la conexión social. Así hemos evolucionado. Así que un poco llega muy lejos.
1. Dedica 15 minutos al día a una conexión significativa
Primer paso: dedica 15 minutos al día a conectar con alguien que te importa, aparte de las personas con las que vives. Llámale, haz una videollamada, envíale un mensaje, etc. Sí, solo 15 minutos.
A menudo pensamos que el mundo de personas que se preocupan por nosotros es mucho más pequeño de lo que realmente es. Pero, de hecho, te sorprendería saber cuántas personas sí se preocupan por su conexión contigo.
No se trata solo de tener o no tener amigos. Se trata de vivir esa experiencia. Si llamas a alguien con quien perdiste el contacto, descubrirás que estará más que feliz de hablar contigo, mucho más feliz de lo que imaginas.
Creo que a menudo la gente no llama, no inicia el contacto, porque se siente un poco avergonzada de hacerlo. Tienes tu ego, pero deberías superar la vergüenza y la sensación de incomodidad y simplemente acercarte. En realidad te darás cuenta de que esas personas también han tenido hambre de conexión humana.
2. Ofrece el regalo de la atención plena
Segundo paso: da a las personas toda tu atención cuando hables con ellas.
Ya sabes, hoy en día es muy fácil meter la mano en el bolsillo y, sin darte cuenta, estás mirando tus mensajes y actualizando la bandeja de entrada. Regala a alguien tu atención plena.
3. Busca oportunidades para servir a los demás
Tercer paso: busca oportunidades para servir a los demás.
Puede parecer un poco contraintuitivo porque, oye, si estoy aquí sintiéndome solo, ¿no necesito que alguien me ayude con eso, en lugar de ser yo quien ayude a otra persona?
Bueno, resulta que cuando nos ayudamos mutuamente, no solo forjamos una conexión con esa persona, sino que también nos reafirmamos a nosotros mismos que tenemos valor que aportar al mundo.
Eso es muy importante porque cuando luchamos con la soledad durante mucho tiempo, esta erosiona nuestro sentido de valor personal y nuestra autoestima. Empezamos a pensar que estamos solos porque no somos agradables. Que de alguna manera es culpa nuestra. Pero servir a los demás corta ese circuito y nos ayuda a sentirnos más conectados con otras personas y con nosotros mismos.
4. Redescubre el poder de la soledad elegida
Cuarto paso: soledad elegida.
Esto también parece muy contraintuitivo porque ya me siento solo. ¿Por qué necesito aún más tiempo a solas?
Bueno, la soledad no tiene tanto que ver con cuántas personas tienes a tu alrededor. En realidad tiene que ver con si sientes que perteneces, si realmente conoces tu propio valor y si sientes que estás conectado con otras personas.
Tiene que ver con la calidad de tus relaciones con los demás y contigo mismo. La soledad elegida es importante porque es en el momento de estar a solas, cuando permitimos que el ruido a nuestro alrededor se asiente, cuando podemos reflexionar de verdad y encontrar momentos en nuestra vida por los que sentir gratitud.
Pero esos momentos de soledad elegida se han vuelto cada vez más raros estos días porque todos los espacios en blanco de nuestra vida han sido ocupados por nuestros dispositivos.
Ya sabes, la gente dice: "Estoy aburrido. Necesito llenar ese espacio con algo." Pero el aburrimiento no es algo malo. Puede ser un proceso creativo y generativo, y ahí es cuando puedes formular muchos pensamientos, despejar la mente y hacer que las cosas cobren sentido durante ese proceso creativo.
Puedes pasar unos minutos de pie en tu porche, pasar unos minutos en la naturaleza, ya sea en oración o meditación o escuchando música, cualquiera que sea tu forma de meditar y pasar tiempo a solas.
Encontrar equilibrio entre conexión y soledad elegida
Estos cuatro pasos -- dedicar tiempo a los demás, prestar atención plena, servir a otros y abrazar la soledad elegida -- trabajan juntos para nutrir tanto nuestras conexiones externas como nuestra vida interior.
Conclusión: un camino hacia una mayor conexión
La soledad es una epidemia silenciosa, pero pequeños pasos intencionales pueden conducir a cambios profundos. Al priorizar las conexiones significativas, dar a los demás nuestra atención plena, ofrecer actos de servicio y nutrir nuestro mundo interior mediante la soledad elegida, podemos fomentar una sociedad más conectada y compasiva. Empecemos hoy: una llamada, un momento, un paso a la vez.